Conceptos

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KI

El significado de ki es muy amplio en el pensamiento oriental. Es la energía o fuerza natural intangible que llena todo el universo. La tradición de esta cultura describe el mundo en términos de energía. Considera que todas las cosas son manifestaciones de una fuerza vital universal que los japoneses llaman Ki y los chinos Chi o Qi. Es sustancia primordial y la causa de esta fuerza vital.

Se la describe con frecuencia como energía, pero Ki también es sinónimo de aliento en las lenguas china y japonesa. Es cualquier tipo de energía capaz de manifestar fuerza y poder.

En el cuerpo humano, el Ki circula por todas sus partes, incluso en las pequeñas células, de la misma manera que la sangre circula por todos los tejidos.

El Ki se distribuye a través de los meridianos o tsubos (puntos de Acupuntura) que recorren la totalidad del cuerpo: sangre, sistema nervioso, huesos y articulaciones, tendones y músculos, órganos internos, piel, mente racional, emocional y espíritu.

La energía crea, protege, regula y proporciona el funcionamiento correcto del ser humano. Todo elemento tanto interno como externo y la combinación de ambos pueden desequilibrar nuestra salud vital, física, orgánica, mental, emocional y espiritual.

La condición y las características de esta energía vital constituyen la esencia de nuestro estado de buena salud o enfermedad. Por tanto, la medicina oriental tiene como objeto el mantenimiento del Ki en una condición óptima, y en esto consiste la esencia de su práctica.

Cuando se produce un mal funcionamiento del cuerpo o estímulo externo anómalo, la energía se estanca provocando enfermedades. Por lo tanto, para curar la enfermedad, hay que liberar y normalizar el flujo de la energía.
Todos sus esfuerzos se dirigen a este fin.

 

“El ser humano resulta del ki del cielo y la tierra. La union del ki del cielo y la tierra se llama ser humano” Clásico Amarillo de Medicina Interna del Emperador (hacia 100 a.C.)

“Cuando el Ki se condensa puede formar los seres” cita atribuida a Zhu Xi (S. XII a.C.)

Fuente: La raiz del chi kung chino – Dr. Yang Jwing-Ming
Fuente:  El libro del Shiatsu – Paul Lundberg
 

Zen shiatsu.

El propósito fundamental del zen es alcanzar la iluminación mediante el descubrimiento de uno mismo.

El zen shiatsu es una especialidad de esta práctica y fue desarrollada por el maestro Shizuto Masunaga. Se inspiró en el acercamiento simple y directo a la espiritualidad de los monjes budistas zen de Japón.

Masunaga era profesor de piscología en la universidad de Tokio y fue un gran investigador de los aspectos que la Medicina Tradicional China aportaba. Unió estos conocimientos su experiencia de shiatsu creando así el Zen Shiatsu. Buscó e indagó en el aspecto energético y psicológico del ser humano.

El shiatsu emplea presiones tranquilas y relajadas con la mano o los pulgares varios puntos del cuerpo, una sencilla apoyatura del codo o la simple rotación y estiramiento de una extremidad. Bajo la simplicidad de los movimientos, mucho es lo que sucede internamente a la energía del cuerpo.

La terapia zen shiatsu no es solo un tratamiento para determinadas enfermedades, sino que además es una poderosa herramienta para la prevención y activar la auto-curación del cuerpo.